Lucas Sánchez, un jugador distinto, que la pelea día a día para poder cumplir sus objetivos como futbolista profesional
Luego de compartir un asado con uno de los amigos que le
regaló su profesión el colombiano Miguel Julio, regresó a su casa para realizar
la entrevista. Activo, simpático, humilde algunas de las cosas que caracterizan
a Lucas y que lo hacen ser sin dudas más crack de lo que ya es dentro de la
cancha.
Zurdo, puede jugar de volante por izquierda o derecha, armador
de juego y delantero, las mañas de potrero son su prioridad. Obvio como la
mayoría de los zurdos, habilidoso, ofensivo, inquietante, amante de los lujos y
el buen fútbol.
Llega a su casa en compañía de su padre y su tío en
un lujoso auto que el periodista desconoce, pero queda admirado por el brillo
del mismo y el llamativo diseño del vehículo, ahora Lucas se prepara para poder
descansar un poco y prepararse para afrontar una nueva semana de
entrenamientos. Y cómo era su tiempo libre, pactamos el encuentro para poder
charlar tranquilos.
Con la colaboración de su tío y su papá, recordamos partidos
disputados por Lucas, anécdotas, profes, goles y muchas cosas más que “Mecha”
pudo conseguir en su corta carrera. Ellos
siempre interrumpiéndose para hablar de todo lo que Lucas consiguió, y lo raro
es que no sólo yo escuchaba atentamente lo que decía la experimenta dupla, sino
que él propio Lucas también, porque había cosas que claramente no recordaba, “Soy
medio colgado”, estuvo de más el comentario, fue algo fácil de percibir. Entonces decidí que lo mejor era que ellos
participaran de la entrevista, ya que iba a enriquecer esta nota, con Lucas
únicamente seguro quedarían datos colgados, además de facilitar el trabajo periodístico,
obvio.
Comenzó jugando en UTA a los 8 años, dos años después de que
su propio tío “Romagnoli” (apodado por el parentesco con el jugador de San
Lorenzo) le regalara su primera pelota de fútbol. Esto
es algo que lo marcó, ya que desde que tiene uso de la razón juega al fútbol, y
desde chico lo acostumbraron a los entrenamientos y a cuidar su estado físico
ante todo. Luego de eso pasó por el CEF
18,
club tucumano acostumbrado a formar grandes figuras, la mayoría de los
futbolistas tucumanos tuvieron su paso por ese club, allí fue donde tuvo la suerte de que lo vean en Atlético Tucumán, dónde a los 14 años
llegó de la mano de Rubén Vega,
su padre pide que lo remarquen ya que fue Vega el que hizo posible que Lucas
hoy esté vistiendo la celeste y blanca. También fue dirigido por profes como Omar
Balcanera y una gloria del Decano Luis “Correcaminos” Reartez, al cual Lucas
recuerda con gran admiración y lo demuestra al hablar sobre él. Sólo con ver su
expresión uno se da cuenta las cosas que Luis le enseñó en el tiempo que lo
tuvo de profe,
que falleció recientemente y dejó un gran vacío no solamente en él sino en
muchos de los chicos que forman parte de las divisiones inferiores del club,
porque “correcaminos” siempre charlaba con todos para motivarlos, les enseñaba
a alimentarse a como entrenar y les dejó un mensaje muy claro, “Nunca bajar los
brazos”.
A medida que la nota avanza, él se va soltando, se siente más
cómodo y se molesta cada vez que su tío o su padre interrumpen en la charla.
Para distraerlo pide un jugo cómo diciendo “Andá para allá”, los dos entienden
el mensaje, traen el jugo para el sediendo periodista y luego se retiran.
Obviamente ya la charla era mucho más informal.
Una vez en Atlético, Lucas comienza jugando 5ta de Liga donde
tuvo muy buenos desempeños, se ganó la confianza de todos los técnicos que lo
dirigieron, de cada uno de ellos iba aprendiendo algo, todos sabían que esa
zurda mágica iba a dar que hablar, así llego a la sub 20, donde jugó muy poco y rápidamente pegó el salto a la primera liguista, donde
formó parte del equipo dirigido por Roberto Ramírez junto con Alfredo Carrizo,
Emiliano Cuevas, Alberto Argañaraz, Gonzalo Ontiveros, entre otros, y gracias a sus
buenas actuaciones en el 2013 Ricardo Rodríguez decide convocarlo y debuta en
la B Nacional ante Douglas Haig en Pergamino,
en ese partido sus compañeros de delegación lo pelaron a modo de bienvenida al
plantel, a Lucas esto no le gustó demasiado, pero por la alegría que sentía se
dejó llevar, luego el pelo creció y decidió dejarse el cabello corto. Siempre respetuoso “Mecha” se
refiere a todos los técnicos que tuvo como profes y su apellido al lado.
Justamente con el ‘Profe Rodríguez’ disputó otro encuentro más que fue el
último de esa temporada en Córdoba ante Sportivo Belgrano, en aquella oportunidad ingresó en el segundo tiempo y el equipo ganó por 1 a 0.
Jugó Copa Argentina en Salta, ante Ferro donde estuvo en
el banco de relevos y también en un amistoso de pretemporada ante el clásico rival de San
Martín al que con una sonrisa asegura que fue el que mejor lo vivió, ya que fue
triunfo del equipo al cual es hincha. En
el partido en Salta, él se enteró a último momento que iba a ser convocado,
pone una cara de admiración al recordar aquel partido ya que él no sentía que
el técnico lo iba a tener en consideración, es más no estaba seguro que Rivoira
sepa su nombre si quiera, pero luego se enteró que el DT para no descuidar el torneo,
decidió convocar a los más jóvenes del club para afrontar ese encuentro y una
carcajada acompaña aquella anécdota, pero conforme por la actuación del equipo
a pesar de la derrota asegura que fue una linda experiencia como cada una de
las que le tocó vivir con la camiseta del decano, que hasta ahora, fue la que
más satisfacciones le dio en su corta carrera. Él no descarta la posibilidad de
jugar en otro equipo que le abra las puertas para demostrar sus habilidades,
pero si él tuviese que elegir donde jugar, se quedaría por el resto de su vida
en Atlético. Lo que pasa es que ya es conocido en el mundo decano y también
conoció a mucha gente que hoy en día Lucas considera como su segunda familia.
Su actualidad lo pone hoy en la reserva del equipo de Primera
División. Un suspiro profundo le recuerda lo difícil que fue ganarse un lugar
entre los titulares, llegar en horario a pesar de la distancia que lo separa de
su casa al Complejo Ojo de Agua, y la intensidad de trabajo que tiene que dar
en los mismos.Tal
es así que Lucas siempre demuestra su predisposición para desenvolverse en el
campo de juego. Puede jugar de volante por izquierda o derecha, como delantero
o armador de juego, eso termina siendo una ventaja para cualquier futbolista,
ya que demuestra diversas habilidades que el DT siempre tendrá en consideración. Pero algo más relajado demuestra que hoy se ganó un lugar entre
los titulares y lo bien que le hace la confianza que deposita en él el técnico
Luciano Precone. Este
fin de semana fue el único de los más chicos que pudo continuar en el equipo
titular, teniendo en cuenta que la mayoría de los jugadores que formaron ante
la reserva de Huracán, son los que forman parte habitualmente del banco de
suplentes de Primera División. Con esta chance, Lucas puede seguir demostrando
sus cualidades al ‘Vasco’ Azconzábal para llegar a convencerlo de que él está
disponible para cuando el DT lo requiera.
Su padre regresa a la charla con otro poco de jugo, que para el periodista era agua bendita por el calor que hacía. Esta vez se suma un primo suyo a escuchar
la conversación, este no influye en ningún momento, sólo observa cuidadosamente la forma de llevar adelante el trabajo, lo que sí, intimida un poco su
presencia al entrevistado, ya que trata de distraerlo con algunas miradas que traten de causarle gracia, a o que Luquitas gambetea bastante bien haciéndole chistes para reírnos.

Lucas debuta ante Tigre en Victoria en la cuarta fecha, y en la quinta, ante Rafaela en Ojo de Agua convierte su primer gol a lo que fácilmente describe y hasta se anima a relatarlo, y fue muy importante, ya que el equipo venía sufriendo muchas goleadas. Su padre orgullosamente escucha el relato de su hijo, imaginándose en su cabeza nuevamente ese gol que seguro que lo grito con el corazón a pesar de que el equipo perdió ante la "Crema".
Si hablamos de sueños, el futbolista tiene muchos. Como cada uno que
viste la Celeste y Blanca y juega en categorías más bajas, sueña con ganarse un
lugar en primera, más aún si es hincha. Pero no se desespera y ese es uno de
sus fuertes. Quiere mostrarse, agarra una pelota y no para de hacer jueguitos mientras
cuenta lo que quiere lograr. El periodista admirado no para de contar la
cantidad de veces que la pelota revota en su pie izquierdo sin parar y se
pregunta si a él le podrán salir al menos 3 seguidas. En ese momento se da
cuenta por que se encuentra realizando la nota y porque no se la realizan a él,
pero bueno esa es otra historia…
Acudiendo a aquella famosa frase de Diego Maradona “Mi sueño es jugar en la selección” Luquitas también tiene ese objetivo a largo plazo,
pero antes quiere jugar en Europa. Quizás entiende que en la actualidad hay más
chances de representar al país jugando en el exterior que hacerlo en un club de
primera, pero él lo dice sin pensarlo.
Amante del fútbol, de la buena música y de todo lo que tenga que ver con el mundo Atlético, Lucas Sánchez tiene un sueño de primera y cada día da un pasito más para llegar a conseguir su objetivo.
Para conocer un poco más de Lucas Sánchez, dale click al siguiente video:
Para conocer un poco más de Lucas Sánchez, dale click al siguiente video:










